EL LLANOno cabeEN UN PLATO.
Pero cabe en una vara, en una hoja de plátano, y en una mesa de Medellín.
— Por Kitchen Warrior, desde la Calle 77 Sur.
Sabana de Casanare. Aquí empieza todo.
DE DÓNDE VIENE ESTO.
Los Llanos Orientales de Colombia son un tercio del país y casi nadie los cocina en Medellín. Casanare, Meta, Arauca, Vichada — sabana plana, ganado criado al aire libre, fuego de leña como herramienta de todos los días. La mamona no es un plato gourmet. Es lo que se come cuando llegan visitas, cuando se cierra un trato, cuando hay que celebrar algo grande.
LA VARA
NO ES DECORACIÓN.
La grasa cae sola. La carne no se nada en su propio jugo.
El humo no se simula. Sabor que ningún horno reproduce.
Seis horas. No hay versión rápida.
MEDELLÍN PIDE
MAMONA TAMBIÉN.
Trajimos el fuego a la 77 Sur porque la ciudad pide cocina distinta. Aquí abrió Kitchen Warrior — no para hacer fusión, no para suavizar el llano para el paladar paisa. Para cocinar igual que en la sabana, con la misma vara, la misma leña, la misma paciencia. Si nunca probaste mamona, este es el lugar. Si eres llanero y extrañas la de casa, también.
Ven una vez. Vuelves siempre.